sábado, 18 de julio de 2009

GERENCIA SOCIAL Y AMBIENTAL

REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL “SIMÓN RODRÍGUEZ”
NÚCLEO PALO VERDE
MATERIA: MODELOS ADMINISTRATIVOS
SECCION: “D”
FACILITADORA: LIC. YELITZE QUINTERO











GERENCIA SOCIAL, AMBIENTAL Y RESPONSABILIDAD SOCIAL Y EMPRESARIAL, GLOBALIZACION
















GRUPO Nº 10
INTEGRANTES:
Marîa Bohorquez C.I.17.529.501
Javier Ríos C.I. 06.513.508
Bladimir Zambrano C.I. 12.260.277






Palo Verde, Junio de 2009
INTRODUCCIÓN


¿A qué se refiere lo social? Para determinarlo con exactitud, se puede citar la siguiente definición:
"Son todos los aspectos relativos a la sociedad." (Jiménez, 1982). Implica todo lo relativo a la gente, tanto como estudio de las conductas como lo destinado a mejorar las calidad de vida de la colectividad" (Jiménez, 1982).

¿Qué es el medio ambiente?
“Medio ambiente, conjunto de elementos abióticos (energía solar, suelo, agua y aire) y bióticos (organismos vivos) que integran la delgada capa de la Tierra llamada biosfera, sustento y hogar de los seres vivos”. (Enciclopedia Encarta 2007).

¿Qué es la gerencia ambiental?
La gestión ambiental, conjunto de acciones encaminadas al uso, conservación o aprovechamiento ordenado de los recursos naturales y del medio ambiente en general. Implica la conservación de especies amenazadas, el aprovechamiento cinegético, el aprovechamiento piscícola, la ordenación forestal, la gestión industrial e, incluso, la gestión doméstica.
El concepto de gestión lleva implícito el objetivo de eficiencia, por lo que la gestión ambiental implica aprovechar los recursos de modo racional y rentable aplicando criterios de materia y energía. Se debe tender a una filosofía de ahorro y aprovechamiento sostenible.
Teniendo bien claros estos conceptos, surge esta pregunta. ¿Cómo las organizaciones modernas pueden enfocarse en estos aspectos sociales y ambientales, sin perder su razón de ser que es la rentabilidad?. Este aspecto y otros relacionados serán abarcados a continuación.




INDICE

INTRODUCCIÓN
CAPITULO PAG
I GERENCIA SOCIAL
Antecedentes, definiciones, Responsabilidad Empresarial---------------------------------- 04
Construyendo Capacidad en Gerencia Social --------------------------------------------- 07
Liderazgo--------------------------------------------------------------------------------- 08
Un cambio de Visión---------------------------------------------------------------------- 09

II RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA Y EMPRESARIAL
Definición--------------------------------------------------------------------------------- 11
Responsabilidades Éticas de La empresa, Normativa,-------------------------------------- 12
Diferencias entre RSC y RSE-------------------------------------------------------------- 13

III GERENCIA AMBIENTAL
Definición, La Empresa y el Ambiente----------------------------------------------------- 14
La Gestión Ambiental--------------------------------------------------------------------- 17

IV LA NORMAS ISO 14000
Historia, Definición------------------------------------------------------------------------ 20
Beneficios--------------------------------------------------------------------------------- 23
Normas ---------------------------------------------------------------------------------- 24
ISO 14001 ------------------------------------------------------------------------------- 25
Pasos para aplicarla ---------------------------------------------------------------------- 25

V LA GLOBALIZACION Y SUS EFECTOS EN EL AMBIENTE, LO SOCIAL Y LO ECONOMICO
Definición, Efectos ------------------------------------------------------------------------ 26

CONCLUSION
BIBLIOGRAFIA

I-GERENCIA SOCIAL

La gerencia social esta íntimamente ligada a un aspecto que para muchos es algo novedoso y esto es la Responsabilidad Social Empresarial como modelo de gestión empresarial.

Pero esto es sumamente importante porque un futuro mejor depende del nuevo paradigma de relacionar los negocios y el desarrollo, promoviendo la estabilidad social, ambiental y económica. En misma línea Michael Porte catedrático de la Universidad de Harvard expresó "estamos aprendiendo que la manera más efectiva de abordar algunos de los problemas más preocupantes del mundo es movilizar el sector corporativo en un contexto de reglas, incentivos y asociaciones para que tanto las compañías como la sociedad puedan beneficiarse".

La mayoría de las definiciones de la responsabilidad social de las empresas entienden este concepto como "la integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y en las relaciones con sus interlocutores".
Al analizar esta definición se observa en primer lugar que el hecho de ser una empresa socialmente responsable es una decisión que debe tomar la propia empresa voluntariamente, tiene que hacerlo cada empresa porque quiera, no porque se lo impone el mercado ni porque le obligue una ley, ni porque "esté de moda". Una segunda idea que hay que tener en cuenta es que el concepto de responsabilidad social está al margen de las leyes, en el sentido de que va más allá de la legislación, intenta llegar donde la legislación no llega, ya que lo primero que tiene que tener en cuenta una empresa que quiere ser socialmente responsable es que debe cumplir todas las leyes vigentes en su momento y que le sean de aplicación, tanto las leyes nacionales como las internacionales.

Muchos empresarios argumentan a la pregunta ¿Qué es la Responsabilidad Social Empresarial? "es una forma de hacer negocios". ¿Por qué tenemos que cambiar la forma de hacer negocios? Porque el modelo de corto plazo bajo el que hemos vivido durante décadas está agotado. Por ello, "la Responsabilidad Social y Empresarial es la capacidad que tiene la empresa de gestionar sustentablemente los recursos económicos, ambientales y sociales, de los que se sirve para el desarrollo de su actividad.

Por otra parte, el Instituto ETHOS de Argentina ha constituido esta definición: "es la forma de gestión definida por la relación ética y transparente de la empresa con todos los públicos con los cuales se relaciona, y por el establecimiento de metas empresariales compatibles con el desarrollo sustentable de la sociedad, preservando recursos ambientales, culturales para futuras generaciones, respetando la diversidad y promoviendo la reducción de las desigualdades sociales.

De hecho, el elemento fundamental de la responsabilidad social corporativa, radica en la implantación dentro de la empresa de, la Ética Empresarial, definida por la Fundación Grupo Sophia "no como una parte más del negocio, sino como una forma, una actitud y un modo de hacer el negocio mismo, en un momento en el que los clientes y la sociedad demandan de las empresas, no sólo la calidad de sus productos o servicios, sino su comportamiento ético a lo largo de todo el proceso de producción de bienes y servicios”.

Entre las muchas definiciones de la Responsabilidad Social Empresarial se puede tomar esta que abarca un poco más: "La RSE es el cumplimiento integral de la finalidad de la empresa en sus dimensiones económica, social y ambiental, tanto en sus contextos externos como internos. Es decir, se entiende que una empresa socialmente responsable es la que, además de brindar productos y servicios de calidad, crea valor generando utilidades y empleos, paga sus impuestos, se preocupa por identificar los problemas que aquejan a la comunidad en la que desenvuelve sus actividades y propone alternativas para su solución. Es la forma de hacer negocios de manera sustentable”.

La evolución de la RSE cambio el paradigma de hasta hace algunos años que decía que el único objetivo de las empresas se centraba exclusivamente en su desarrollo a través de la creación de valor para sus accionistas, práctica que por otra parte es genuinamente generadora de empleos.

Paulatinamente la comunidad fue tomando conciencia de la necesidad de nuevas actitudes que promovieran que ese desarrollo fuera sustentable en el tiempo.
La primera valorización fue la de la preservación del ambiente, pues se fue evidenciando que un desarrollo a ultranza ponía en peligro a largo plazo el ecosistema del planeta.

Posteriormente se fue tomando conciencia que las diferencias sociales y profundas de concentración de riquezas terminan siendo también fuente de conflictos que atentan contra la sustentabilidad del crecimiento. Es así como hoy se reclama a las empresas un comportamiento "más ciudadano", "mas responsable socialmente", con objetivos más amplios, orientados a la comunidad en general.

Las empresas se visualizan actualmente como creadoras de riqueza, generadoras de bienestar social, fuentes de empleo y respetuosas del medio ambiente. No obstante, la creación de valor económico continúa siendo el bien prioritario a mantener para que haya sustentabilidad en el desarrollo, pues resulta claro que si hay una destrucción del valor económico el crecimiento se interrumpe.

Es decir que lo que hoy llamamos RSE no es más que la manera de comportamiento de la empresa en el marco del "Desarrollo Sustentable", focalizando especialmente lo que hace a la contribución social y al medio ambiente.

Si bien la RSE implica el cumplimiento integral de la finalidad de la empresa en sus dimensiones económica, social y ambiental, cuando se trata este tema, se suele referir exclusivamente a uno de los tres pilares del desarrollo sustentable: La contribución social.
Pues "No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados". ¿Saben quién lo dijo? Adam Smith, el padre del capitalismo y argumenta que "la fundamentación del capitalismo esta en el bien común", algo que muchas veces olvidamos.

Construyendo Capacidades en Gerencia Social.

La nueva generación de políticas sociales debería potenciar aspectos como la descentralización de los programas sociales, la movilización del capital social, el desarrollo de alianzas estratégicas entre gobierno y sociedad civil, la potenciación del voluntariado, la responsabilidad social de la empresa privada y la educación de las comunidades pobres.

En la experiencia mundial, tanto estos, como otros aspectos, han demostrado ser de gran efectividad para la lucha contra la pobreza. Sin embargo, a pesar de la creciente demanda social en tal sentido, y del amplio consenso que tendrían políticas de este tipo, no serán viables si el país no cuenta con capacidades relevantes en el campo de la Gerencia Social.

Las lecciones de la experiencia comparada indican que no basta el buen diseño de las intenciones y las políticas. La capacidad gerencial es decisiva. Su falta, carencia o precariedad determina que con frecuencia las políticas y los proyectos. No cubren las expectativas planteadas.
Por lo tanto, las capacidades para este tipo de gerencia no surgen automáticamente, se necesita preparación. Es necesario formar de modo sistemático profesionales en esta área que es de gran complejidad.

La Universidad debe y puede jugar un importante papel al respecto, desenvolviendo sus propias capacidades para la formación en Gerencia Social, incorporando a sus currículos este orden de formación, y apoyando a los Gobiernos y a la Sociedad Civil a preparar en Gerencia Social a sus cuadros, gerenciales presentes y futuros, tanto medios como altos.

Liderazgo
¿Líderes Económicos o Líderes Sociales?
Los líderes impulsan el cambio. Eso es lo que se espera de un líder real hoy. Sin embargo, cuando combinamos esta frase con la definición de líder como gerente senior, esta visión lleva a una búsqueda corporativa continua del héroe la persona que puede presentarse ante los accionistas, que puede energizar a los empleados que se resisten al cambio y que no teme tomar "decisiones duras". Gradualmente, esta forma de pensar también ha llegado a otras instituciones, que se ven atrapadas en la búsqueda de sus propias figuras heroicas para impulsar el cambio en las recalcitrantes organizaciones no competitivas y siempre centradas hacia su interior.
¿No será que la constante búsqueda de un héroe-líder distrae la atención de la creación de instituciones que por su propia naturaleza se adapten y reinventen a sí mismas?
En todo tipo de instituciones vemos emerger un patrón inquietante. Enfrentadas a necesidades prácticas de cambio significativo, optan por el héroe líder en lugar de producir y desarrollar capacidad de liderazgo en la organización. El nuevo héroe-CEO infunde nueva vida a la doliente riqueza de la organización, habitualmente recortando costos (y generalmente gente) e impulsando la productividad y las ganancias. Pero con frecuencia, estas mejoras no duran. Muchas de las grandes estrategias de un líder nunca se implementan; la gente en general se apega a su forma habitual de hacer las cosas. No surgen nuevas ideas del sector atención al cliente porque se sienten demasiado intimidados para arriesgarse. No se liberan energías para crear nuevos productos o nuevas formas de satisfacer las necesidades del cliente porque todos están demasiado ocupados en agradar a sus jefes. Invariablemente, vuelven a aparecer nuevas crisis y comienza la búsqueda de un nuevo héroe-líder. En efecto, el mito del héroe-líder crea un espiral vicioso de cambios drásticos impulsados desde arriba que se realimenta constantemente y que aumenta el pánico y disminuye el liderazgo en la organización, llevando eventualmente a nuevas crisis y búsqueda de un liderazgo más heroico.
El culto del héroe líder que impulsa el cambio es un método seguro para evitar que una institución acepte el cambio. En realidad, no existe mejor estrategia para alcanzar esta meta. El precio que todos pagamos a la larga es incalculable: instituciones que van de crisis en crisis, estrés continuo en sus miembros, desempeño mediocre (en el mejor de los casos) en el largo plazo y el afianzamiento del concepto que la "gente común" no tiene poder para cambiar las cosas.
Un cambio de visión
Irónicamente, a pesar de nuestras luchas continuas para impulsar el cambio en organizaciones que lo resisten, estamos rodeados de un mundo en constante cambio. Muy poco permanece invariable en la naturaleza. Todo está en movimiento, todo cambia y se adapta constantemente. Todo lo que está vivo. Aquí reside la falla fundamental de la mayoría de las estrategias de liderazgo. No podemos entender que lo que tratamos de cambiar está vivo. Vemos a nuestras organizaciones como si fuesen máquinas. Es imposible para nosotros, como producto de la era industrial, saber hasta qué grado la metáfora de la máquina da forma a nuestras percepciones. Sin embargo, nuestro lenguaje deja ver los conceptos detrás de los supuestos. Hablamos de líderes que "impulsan el cambio" como si fuese un equipo pesado de producción. ¿Han tratado últimamente de "impulsar" a un adolescente? El pensamiento de una máquina no está limitado solamente al tema de liderazgo. Nuestro léxico organizacional evoca un mundo mecánico de medidas, planes, programas y gerentes que tienen el control. En realidad, como sostiene Arie de Geus, toda sociedad ve a las corporaciones como una máquina de hacer dinero. Tiene propietarios. Por el contrario, ¿un sistema humano vivo tiene dueño? La corporación tiene diseñadores y constructores, los que crean sus sistemas y procedimientos formales. Un sistema humano se desarrolla a sí mismo (esta es una de las definiciones biológicas de un sistema vivo). La salud de la corporación se mide de acuerdo a cuanto rendimiento (dinero) crea para sus propietarios, un criterio nuevamente razonable para juzgar a una maquina mas no a un sistema vivo. Finalmente, por supuesto, al igual que una máquina, la corporación no puede cambiar por sí misma por eso necesita líderes que puedan impulsar el cambio.

Las organizaciones que no son corporativas no son diferentes. Por ejemplo, la escuela de la era industrial se moldeó claramente a partir de una línea de montaje: se supone que todos deben comenzar y finalizar al mismo tiempo y a la misma edad, y que todos deben moverse a la misma velocidad. Los que no son tan rápidos reciben un rótulo de "discapacitados para aprender" y habitualmente salen de la línea, para dejar lugar a los niños "inteligentes" que se mueven más rápido.

Considerar al liderazgo como expresión de un sistema vivo requiere cambios. Requiere una nueva definición y nuevas metáforas, es decir, un nuevo lenguaje. Requiere nuevos principios y nuevas perspectivas. Pero es interesante notar que nada de lo que se necesita es realmente nuevo. En realidad es bastante antiguo. Los cimientos para comprender el liderazgo en un mundo de organizaciones vivas ya existe: son recuerdos anteriores a la era de las máquinas y que no hemos perdido completamente.

El texto seguido es un extracto de la exposición del autor, en la Sesión de Nuevos Desarrollo Empresariales, del Congreso Internacional de Responsabilidad Social y Empresarial Universidad y Desarrollo, realizado en Buenos Aires, 4 al 6 de septiembre de 2006 en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.



Nuevas Visiones Gerenciales, Vicente Spagnuolo.

Inició su presentación acotando que "lo social" es vagamente asociado con "lo pobre" (degradado) ... por cierto es una concepción producto de un recorte, pues permanentemente estamos generando hechos sociales, pero no le damos dimensiones. En todo modo de hacer, fijado o no, capaz de ejercer sobre el individuo, una coacción externa.

La empresa como ordenador social

“ La empresa, como institución de base, configura el subsistema económico dentro del orden social, para seguir siéndolo, estar y conformar el mismo, para servirse y servirlo ... Si bien genera negocio, además tiene la capacidad para juntar recursos. Si junta recursos es porque la comunidad la habilita a que cumpla con ese requerimiento ... para ejercer acción, se requiere de habilitaciones ... por eso hay que hacerlo según reglas Se trata de un tránsito de la reingeniería a la re-solución del rol de la empresa:"Si la organización empresaria, en sus decisiones no pondera que funciona como ordenador social y su concepción de negocio no supera los límites organizativos de la empresa, desestabiliza al estado, por ende, las empresas y las personas sufrieron consecuencias imprevisibles". “El empresario debe dedicarse a ganar plata ... la cuestión es que también se pregunte ¿a qué contribuyo?”
(V. Spagnuolo, Iglesia y Trabajo, N° 1, 1997)

II-RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA (RSC), O LA RESPONSABILIDAD SOCIAL (RS).

Definición:
Puede definirse como la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, con el objetivo de mejorar su situación competitiva y valorativa y su valor añadido. Este sistema es conocido como el triple resultado.

Va más allá del cumplimiento de las leyes y las normas, dando por supuesto su respeto y su estricto cumplimiento. En este sentido, la legislación laboral y las normativas relacionadas con el medio ambiente son el punto de partida con la responsabilidad ambiental. El cumplimiento de estas normativas básicas no se corresponde con la Responsabilidad Social, sino con las obligaciones que cualquier empresa debe cumplir simplemente por el hecho de realizar su actividad. Sería difícilmente comprensible que una empresa alegara actividades de RSE si no ha cumplido o no cumple con la legislación de referencia para su actividad.

Engloba un conjunto de prácticas, estrategias y sistemas de gestión empresariales que persiguen un nuevo equilibrio entre las dimensiones económica, social y ambiental.

Los antecedentes de la RSE se remontan al siglo XIX en el marco del Cooperativismo y el Asociacionismo que buscaban reunir la eficiencia empresarial con principios sociales de democracia, autoayuda, apoyo a la comunidad y justicia distributiva. Sus máximos exponentes en la actualidad son las empresas de Economía social, por definición Empresas Socialmente Responsables.


Pretende buscar la excelencia de la empresa, atendiendo con especial atención a las personas y sus condiciones de trabajo, así como a la calidad de sus procesos productivos.

Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la responsabilidad social de la empresa es el conjunto de acciones que toman en consideración las empresas para que sus actividades tengan repercusiones positivas sobre la sociedad y que afirman los principios y valores por los que se rigen, tanto en sus propios métodos y procesos internos como en su relación con los demás actores. La RSE es una iniciativa de carácter voluntario.

Para el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi) es el compromiso de cumplir integralmente con la finalidad de la empresa tanto en lo interno, como en lo externo, considerando las intereses de todos sus participantes en lo económico, social o humano y ambiental, demostrando el respeto por los valores éticos, la gente, las comunidades y el medio ambiente y para la construcción del bien común. .


Las principales responsabilidades éticas de la empresa con los trabajadores y la comunidad son:

-Servir a la sociedad con productos útiles y en condiciones justas.
-Crear riqueza de la manera más eficaz posible.
-Respetar los derechos humanos con unas condiciones de trabajo dignas que favorezcan la seguridad y salud laboral y el desarrollo humano y profesional de los trabajadores.
-Procurar la continuidad y crecimiento de la empresa.
-Respetar el medio ambiente evitando en lo posible cualquier tipo de contaminación y racionalizando el uso de los recursos naturales y energéticos.
-Cumplir con rigor las leyes, reglamentos, normas y costumbres
-Procurar la distribución equitativa de la riqueza generada.

Normativa básica:

Declaración tripartita de principios sobre las empresas multinacionales y la política social.
Resolución del Parlamento Europeo, de 13 de marzo de 2007, sobre la responsabilidad social de las empresas: una nueva asociación.

Diferencia entre la Responsabilidad Social, la Responsabilidad Social Corporativa, y Responsabilidad Social Empresarial .

Existe una pequeña diferencia entre su significado y es el siguiente:
La responsabilidad social se entiende como el compromiso que tienen todos los ciudadanos y las ciudadanas, las instituciones públicas y privadas y las organizaciones sociales, en general, para contribuir al aumento del bienestar de la sociedad local y global.

La responsabilidad social corporativa (RSC) corresponden a las corporaciones y estas incorporan a todas las organizaciones empresariales, agencias gubernamentales y otras organizaciones independientemente de su tamaño.


La responsabilidad social empresarial (RSE), corresponde a las empresas.

III- GERENCIA AMBIENTAL

Definición:
La gestión ambiental, conjunto de acciones encaminadas al uso, conservación o aprovechamiento ordenado de los recursos naturales y del medio ambiente en general. Implica la conservación de especies amenazadas, el aprovechamiento cinegético, el aprovechamiento piscícola, la ordenación forestal, la gestión industrial e, incluso, la gestión doméstica.

Por lo tanto las empresas están descubriendo que actuar antes de que ocurran los problemas ambientales, mejora la competitividad y reduce los costos. Se han dado cuenta de que las prácticas de negocio que no consideran al ambiente, no son sostenibles en el tiempo y de que su supervivencia a mediano plazo, está estrechamente asociada con el desarrollo de una conciencia ambiental.

De la misma manera, la utilización de los recursos y el manejo de los desechos se han ido convirtiendo en factores importantes en el proceso de toma de decisiones tanto para las empresas, como para los particulares. En la gerencia diaria se gestionan aspectos ambientales tales como uso eficiente de energía, manejo de efluentes y emisiones; cambios, mejoras y recuperación en la utilización de recursos; en cuanto a los procesos productivos y de transformación, y al transporte de mercancías y materias primas. Hay que estar claros en que la razón para desarrollar una conciencia ambiental en una empresa, pasa por el bottom line a corto y largo plazo; y que el corto plazo casi siempre tiene prioridad presupuestaria sobre el mediano y largo plazos. Las inversiones para lograr competitividad desde el lado ambiental, pasan por el mediano y el largo plazos, por lo cual se requieren elementos de presión externa para que el ambiente no pierda su peso en el proceso de planificación y desarrollo de negocios. Estos elementos de presión (beneficiosos para todos), contienen componentes de cumplimiento voluntario y de cumplimiento obligatorio; tales como:
- La acción legislativa y gubernamental, para generar, clarificar y reforzar políticas, leyes y regulaciones ambientales.
· La presión que generan instituciones como bancos y compañías de seguros, accionistas y trabajadores, consumidores, suplidores y público en general, así como organizaciones no gubernamentales.
· Las certificaciones internacionales requeridas para operar en algunas áreas de negocio.
· La imagen de una empresa ante la cada vez mas fuerte presión de la comunidad sobre el medio ambiente en aspectos como cuidado del entorno y del ambiente, impacto sobre el público, publicidad negativa producto de accidentes o fallas y campañas para mejorar, que involucren negativamente a una empresa.
· Competitividad desde el punto de vista de mercados o preferencias a las que se puede acceder si se cumplen ciertos patrones o estándares ambientales.
· Aspectos financieros desde el punto de vista de la vulnerabilidad que significan los costos de solucionar problemas, interrumpir operaciones o pagar indemnizaciones por motivos ambientales no considerados ni anticipados; o multas por no cumplimiento con regulaciones tales como la Ley Penal del Ambiente.
· Ventajas que vendrán cuando logremos incorporar en nuestro entorno, incentivos gubernamentales o deducciones, o elegibilidad para programas de preferencias por cumplir con normativas ambientales.

No es un esfuerzo de un día, sino que es un esfuerzo que nos beneficiará a todos, en nuestro rol de empresarios, gerentes o clientes de un sistema económico que cada vez mas pone a competir el ambiente con el desarrollo. Estos esfuerzos de largo alcance comienzan en un día o en un minuto con un impulso dado por las oportunidades de negocio inmediatas que representan los estándares ambientales. Si un producto consigue una diferenciación competitiva por ser ecológico, entonces se habrá logrado el incentivo para dar el primer paso. La Comisión Mundial sobre Ambiente y Desarrollo, definió al Desarrollo Sostenible como “...aquel que cubre las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para cubrir sus propias necesidades”.

La gerencia ambiental es una aproximación sistemática al cuidado del ambiente en todas las áreas del negocio de una empresa. Incluye actividades de planificación estratégica y táctica, así como desarrollo, logro, mantenimiento, revisión e implementación de políticas ambientales.

Requiere de una organización que facilite el flujo de recursos e información para apoyar la toma de decisiones que asegure el cumplimiento de las políticas ambientales como parte del proceso de negocio de una empresa. Por otra parte, el elemento humano representado por los trabajadores, debe ser considerado como un factor de éxito, y tratado como tal. Ellos son los que van a llevar verdaderamente a la práctica cualquier proceso de cambio dentro de una empresa; y si este proceso además va a contribuir a mejorar su vida y la de sus hijos, sin duda la dedicación va a ser mayor y de mas compromiso. Las estrategias de comunicación, divulgación y entrenamiento, serán decisivas para el éxito de la implantación de una gerencia ambiental dentro de una empresa; tal vez se convierta en el brazo más sólido de contacto con la comunidad, tanto como el que pueda tener una dirección de relaciones públicas, de relaciones institucionales o de relaciones con la comunidad.
Las empresas deben generar información sobre sus efluentes y emisiones, y la comunidad debe reportar los impactos que recibe, a través del Ministerio del Ambiente, las Organizaciones No Gubernamentales y las comunidades locales. Luego esa información debe ser utilizada para identificar problemas, comparar valores y establecer parámetros de referencia.

Al tratarse de los negocios y las empresas, pareciera que el ambiente se mediatiza frente a la utilidad y el beneficio económico. De ninguna manera es así; el ambiente es el habitat que nos permite que todo lo demás ocurra. Y por eso es responsabilidad de todos. Las normas de cumplimiento voluntario deberían llamarse normas de cumplimiento necesario, y ser más fuertes que aquellas que los gobiernos nos impongan como de cumplimiento obligatorio.

Está en nuestras manos el presionar sobre las empresas sobre las que tenemos influencia para que asuman las responsabilidades ambientales necesarias. El ambiente es un proyecto de largo plazo que debe comenzar ya.

La gestión ambiental

El concepto de gestión lleva implícito el objetivo de eficiencia, por lo que la gestión ambiental implica aprovechar los recursos de modo racional y rentable aplicando criterios de materia y energía. Se debe tender a una filosofía de ahorro y aprovechamiento sostenible.

Es una disciplina muy reciente conceptualmente, si bien se ha venido realizando en una u otra forma desde el momento en que el ser humano comenzó a aprovechar los recursos naturales, en un principio en busca de un aumento de la cantidad de alimentos mediante la gestión del suelo. Dado que esta labor implicaba la interacción con su medio ambiente, ya puede ser considerada como una forma de gestión ambiental. No obstante, el sentido que se le otorga a este concepto en la actualidad es de un carácter más conservacionista en relación con el medio ambiente; de hecho asimilamos la gestión ambiental a aquellas acciones encaminadas a preservar el medio ambiente de la acción del ser humano, que tiende a sobreexplotar y a degradar su entorno natural.

Como se ha dicho, la gestión ambiental implica la práctica totalidad de las actividades humanas, ya que transcurren o afectan al medio en mayor o menor grado, y está supeditada a una ordenación previa del territorio y de los usos del mismo. Esta ordenación marca para qué usos puede destinarse el suelo en función de su aptitud potencial como terreno agrícola, como poseedor de minerales aprovechables, como suelo industrial en función de su escasa aptitud para un uso más directo, como residencial en función de la existencia de agua disponible y de una climatología adecuada, o como reservado en función de su valor natural intrínseco, entre otros. Una vez que se ha establecido la ordenación, se diseña una estrategia para gestionar cada parte y uso. A la gestión más o menos productivista o economicista, diseñada para la explotación y aprovechamiento del suelo, se superpone la gestión ambiental.

En una industria, por ejemplo, la gestión ambiental implica tanto aquellas acciones encaminadas a hacer el medio ambiente laboral más sano y seguro para los trabajadores, mediante la prevención por ejemplo de riesgos laborales, como las que tienen por objeto la reducción del consumo de energía y de materias primas haciéndolo óptimo en relación con la producción. Así, el ahorro de energía que se puede obtener por el empleo de maquinaria más eficiente, o el ahorro de agua que se conseguiría por el reciclado de la misma en los procesos productivos, deben considerarse como objetivos de la gestión ambiental de la empresa. Por ello, en muchas empresas se están instaurando sistemas de gestión ambiental destinados, en los casos más sencillos, al ahorro de recursos tan habituales como el papel o la electricidad, consiguiéndose efectos significativamente positivos económica y ambientalmente. En definitiva, se siguen los preceptos que marca la norma ISO 9000 y 14000.

La introducción del concepto de gestión ambiental, en su acepción más conservacionista, ha afectado a todo tipo de actividades humanas. Así, la misma agricultura está dando un giro hacia sistemas de producción más respetuosos con el medio (lo que se ha dado en llamar agricultura biológica o ecológica) reduciendo el empleo de sustancias agresivas y potencialmente contaminantes, como ciertos tipos de abonos y pesticidas. Actividades que transcurrían en la naturaleza con un escaso control, como la caza y la pesca, se han visto favorecidas por la mejora que supone, tanto para la práctica de estas actividades como para la conservación de las especies, la instauración de una gestión ambiental de tipo cinegético o piscícola, en la que se pretende obtener un aprovechamiento sostenible de los animales salvajes sin hacer peligrar el equilibrio ecológico de las comunidades naturales.

La gestión de aquellos espacios protegidos por su valor natural se encuentra dentro de lo que podríamos definir como la acepción más pura de la gestión ambiental. Así, es labor encomendada a los gestores ambientales el cuidado y preservación de los espacios naturales y sus recursos biológicos y geológicos. La conservación de las especies amenazadas, la organización de los usos dentro de los espacios naturales, son objetivos de este tipo de gestión ambiental.

La gestión ambiental puede también llegar al hogar mediante el ahorro de energía, controlando la generación de residuos al evitarse, por ejemplo, el uso excesivo de embalajes, utilizando productos detergentes poco contaminantes, y reciclando, en cualquier caso, los residuos generados previa clasificación de los mismos (papel, vidrio, envases y orgánicos). Otros aspectos de la vida cotidiana también pueden verse favorablemente afectados por la aplicación de estos criterios de gestión como, por ejemplo, cuando se realiza la elección de un vehículo para su adquisición: cada vez más los propios fabricantes se preocupan de que los componentes de los coches sean reciclables y de que consuman menos combustible que, por otra parte, es un recurso natural no renovable. Este modo de hacer gestión ambiental a escala familiar puede también reportar ahorros importantes a la economía doméstica y mejorar la calidad general de vida.

Los conceptos de conservación y gestión del medio ambiente están indefectiblemente ligados, y esta conservación se ha convertido en objetivo prioritario de las sociedades desarrolladas, como queda reflejado en el Acta Única Europea y en los más recientes documentos constitucionales de los distintos países, como la Constitución Venezolana; así, la gestión ambiental, en su más amplio sentido, es una herramienta fundamental para la consecución de este objetivo. Este sentido prioritario queda patente en el importante desarrollo habido en las últimas décadas en lo relativo a instrumentos legislativos (normas) y ejecutivos (administraciones) con esa función específica (por ejemplo, normativa sobre impacto ambiental y la creación de ministerios y consejerías de medio ambiente a nivel estatal y autonómico respectivamente).

VI-NORMAS ISO 14000

Tras el éxito de la serie de normas ISO 9000 para sistemas de gestión de la calidad, en 1996 se empezó a publicar la serie de normas ISO 14000 de gestión ambiental.

Historia
En la década de los 90, en consideración a la problemática ambiental, muchos países comienzan a implementar sus propias normas ambientales las que variaban mucho de un país a otro. De esta manera se hacía necesario tener un indicador universal que evaluara los esfuerzos de una organización por alcanzar una protección ambiental confiable y adecuada.

En este contexto, la Organización Internacional para la Estandarización (ISO) fue invitada a participar a la Cumbre de la Tierra, organizada por la Conferencia sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en junio de 1992 en Río de Janeiro -Brasil-. Ante tal acontecimiento, ISO se compromete a crear normas ambientales internacionales, después denominadas, ISO 14000.

Se debe tener presente que las normas estipuladas por ISO 14000 no fijan metas ambientales para la prevención de la contaminación, ni tampoco se involucran en el desempeño ambiental a nivel mundial, sino que, establecen herramientas y sistemas enfocadas a los procesos de producción al interior de una empresa u organización, y de los efectos o externalidades que de estos deriven al medio ambiente.

Para 1992, un comité técnico compuesto de 43 miembros activos y 15 miembros observadores había sido formado y el desarrollo de lo que hoy conocemos como ISO 14000 estaba en camino. En octubre de 1996, el lanzamiento del primer componente de la serie de estándares ISO 14000 salió a la luz, a revolucionar los campos empresariales, legales y técnicos. Estos estándares, llamados ISO 14000, van a revolucionar la forma en que ambos, gobiernos e industria, van a enfocar y tratar asuntos ambientales. A su vez, estos estándares proveerán un lenguaje común para la gestión ambiental al establecer un marco para la certificación de sistemas de gestión ambiental por terceros y al ayudar a la industria a satisfacer la demanda de los consumidores y agencias gubernamentales de una mayor responsabilidad ambiental.
Cabe resaltar dos vertientes de la ISO 14000:
1- La certificación del Sistema de Gestión Ambiental, mediante el cual las empresas recibirán el certificado.
2- El Sello Ambiental, mediante el cual serán certificados los productos ("sello verde").
La ISO 14000 se basa en la norma Inglesa BS7750, que fue publicada oficialmente por la British Standards Institution (BSI) previa a la Reunión Mundial de la ONU sobre el Medio Ambiente (ECO 92).
La norma ISO 14000 es un conjunto de documentos de gestión ambiental que, una vez implantados, afectará todos los aspectos de la gestión de una organización en sus responsabilidades ambientales y ayudará a las organizaciones a tratar sistemáticamente asuntos ambientales, con el fin de mejorar el comportamiento ambiental y las oportunidades de beneficio económico. Los estándares son voluntarios, no tienen obligación legal y no establecen un conjunto de metas cuantitativas en cuanto a niveles de emisiones o métodos específicos de medir esas emisiones. Por el contrario, ISO 14000 se centra en la organización proveyendo un conjunto de estándares basados en procedimiento y unas pautas desde las que una empresa puede construir y mantener un sistema de gestión ambiental.
En este sentido, cualquier actividad empresarial que desee ser sostenible en todas sus esferas de acción, tiene que ser consciente que debe asumir de cara al futuro una actitud preventiva, que le permita reconocer la necesidad de integrar la variable ambiental en sus mecanismos de decisión empresarial.
La norma se compone de 5 elementos, los cuales se relacionan a continuación con su respectivo número de identificación:
Sistemas de Gestión Ambiental (14001 Especificaciones y directivas para su uso – 14004 Directivas generales sobre principios, sistemas y técnica de apoyo.)
Auditorías Ambientales (14010 Principios generales- 14011 Procedimientos de auditorías, Auditorías de Sistemas de Gestión Ambiental- 14012 Criterios para certificación de auditores)
Evaluación del desempeño ambiental (14031 Lineamientos- 14032 Ejemplos de Evaluación de Desempeño Ambiental)
Análisis del ciclo de vida (14040 Principios y marco general- 14041 Definición del objetivo y ámbito y análisis del inventario- 14042 Evaluación del impacto del Ciclo de vida- 14043 Interpretación del ciclo de vida- 14047 Ejemplos de la aplicación de iso14042- 14048 Formato de documentación de datos del análisis)
Etiquetas ambientales (14020 Principios generales- 14021Tipo II- 14024 Tipo I – 14025 Tipo III)
Términos y definiciones (14050 Vocabulario)
Beneficios
Para las empresas; la adopción de las Normas Internacionales facilita a los proveedores basar el desarrollo de sus productos en el contraste de amplios datos de mercado de sus sectores, permitiendo así a los industriales concurrir cada vez más libremente y con eficacia en muchos más mercados del mundo.
Para los gobiernos; Las Normas Internacionales proporcionan las bases tecnológicas y científicas que sostienen la salud, la legislación sobre seguridad y calidad medio ambiental.
Para los países en vía de desarrollo; las Normas Internacionales constituyen una fuente importante del know-how tecnológico, definiendo las características que se esperan de los productos y servicios a ser colocados en los mercados de exportación, las Normas Internacionales dan así una base a estos países para tomar decisiones correctas al invertir con acierto sus escasos recursos y así evitar malgastarlos.
Para los consumidores; la conformidad de productos y servicios a las Normas Internacionales proporciona el aseguramiento de su calidad, seguridad y fiabilidad.
Para cada uno; las Normas Internacionales pueden contribuir a mejorar la calidad de vida en general asegurando que el transporte, la maquinaria e instrumentos que usamos son sanos y seguros.
Para el planeta que habitamos; porque al existir Normas Internacionales sobre el aire, el agua y la calidad de suelo, así como sobre las emisiones de gases y la radiación, podemos contribuir al esfuerzo de conservar el medio ambiente.
La ISO desarrolla sólo aquellas normas para las que hay una exigencia de mercado. El trabajo es realizado por expertos provenientes de los sectores industriales, técnicos y de negocios que han solicitado las normas y que posteriormente se proponen emplear. Estos expertos pueden unirse a otros con conocimientos relevantes, tales como: los representantes de agencias de gobierno, organizaciones de consumidores, las academias, los laboratorios de pruebas y en general expertos internacionales en sus propios campos.
Normas
El objetivo de estas normas es facilitar a las empresas metodologías adecuadas para la implantación de un sistema de gestión ambiental, similares a las propuestas por la serie ISO 9000 para la gestión de la calidad.
La serie de normas ISO 14000 sobre gestión ambiental incluye las siguientes normas:
de gestión ambiental (SGA): especificaciones y directrices para su utilización.
ISO 14001:2004 Sistemas de gestión ambiental. Requisitos con orientación para su uso.
ISO 14004:2004 Sistemas de gestión ambiental. Directrices generales sobre principios, sistemas y técnicas de apoyo.
ISO 14011:2002: Guía para las auditorías de sistemas de gestión de calidad o ambiental.
ISO 14020 Etiquetado y declaraciones ambientales - Principios Generales
ISO 14021 Etiquetado y declaraciones ambientales - Autodeclaraciones
ISO 14024 Etiquetado y declaraciones ambientales -
ISO/TR 14025 Etiquetado y declaraciones ambientales -
ISO 14031:1999 Gestión ambiental. Evaluación del rendimiento ambiental. Directrices.
ISO 14032 Gestión ambiental - Ejemplos de evaluación del rendimiento ambiental (ERA)
ISO 14040 Gestión ambiental - Evaluación del ciclo de vida - Marco de referencia
ISO 14041. Gestión ambiental - Análisis del ciclo de vida. Definición de la finalidad y el campo y análisis de inventarios.
ISO 14042 Gestión ambiental - Análisis del ciclo de vida. Evaluación del impacto del ciclo de vida.
ISO 14043 Gestión ambiental - Análisis del ciclo de vida. Interpretación del ciclo de vida.
ISO/TR 14047 Gestión ambiental - Evaluación del impacto del ciclo de vida. Ejemplos de aplicación de ISO 14042.
ISO/TS 14048 Gestión ambiental - Evaluación del ciclo de vida. Formato de documentación de datos.
ISO/TR 14049 Gestión ambiental - Evaluación del ciclo de vida. Ejemplos de la aplicación de ISO 14041 a la definición de objetivo y alcance y análisis de inventario.
ISO 14062 Gestión ambiental - Integración de los aspectos ambientales en el diseño y desarrollo del productos.
ISO 14001
La única norma de requisitos (registrable/certificable) es la ISO 14001. Esta norma internacional la puede aplicar cualquier organización que desee establecer, documentar, implantar, mantener y mejorar continuamente un sistema de gestión ambiental.
Los pasos para aplicarla son los siguientes:
La organización establece, documenta, implanta, mantiene y mejora continuamente un sistema de gestión ambiental de acuerdo con los requisitos de la norma ISO 14001 y determina cómo cumplirá con esos requisitos.
La organización planifica, implanta y pone en funcionamiento una política ambiental que tiene que ser apoyada y aprobada al máximo nivel directivo y dada a conocer tanto al personal de la propia organización como todas las partes interesadas. La política ambiental incluye un compromiso de mejora continua y de prevención de la contaminación, así como un compromiso de cumplir con la legislación y reglamentación ambiental aplicable.
Se establecen mecanismos de seguimiento y medición de las operaciones y actividades que puedan tener un impacto significativo en el ambiente.
La alta dirección de la organización revisa el sistema de gestión ambiental, a intervalos definidos, que sean suficientes para asegurar su adecuación y eficacia.
Si la organización desea registrar su sistema de gestión ambiental: Contrata una entidad de certificación debidamente acreditada (ante los distintos organismos nacionales de acreditación) para que certifique que el sistema de gestión ambiental, basado en la norma ISO 14001 conforma con todos los requisitos de dicha norma.
V- LA GLOBALIZACION Y SU INFLUENCIA EN EL MEDIO AMBIENTE.
Para analizar este titulo podemos repasar lo que es la globalización, concepto que pretende describir la realidad inmediata como una sociedad planetaria, más allá de fronteras, barreras arancelarias, diferencias étnicas, credos religiosos, ideologías políticas y condiciones socio-económicas o culturales. Surge como consecuencia de la internacionalización cada vez más acentuada de los procesos económicos, los conflictos sociales y los fenómenos político-culturales.

En sus inicios, el concepto de globalización se ha venido utilizando para describir los cambios en las economías nacionales, cada vez más integradas en sistemas sociales abiertos e interdependientes, sujetos a los efectos de la libertad de los mercados, las fluctuaciones monetarias y los movimientos especulativos de capital. Los ámbitos de la realidad en los que mejor se refleja la globalización son la economía, la innovación tecnológica y el ocio.

La humanidad debe hacer todo el esfuerzo científico posible para rescatar lo que históricamente hemos deteriorado con nuestro indiscriminado actuar, en aras de la felicidad y dignidad de los seres vivos.
Tardíamente el hombre comienza a entender el suicidio a que se ha sometido mediante la destrucción de los recursos naturales, los daños causados por el desarrollo científico - técnico son incalculables y de nuestra responsabilidad, por eso, asumirlos, es de sabio y trabajar incesantemente por hacer más vivible nuestra propia vida, sin que ello constituya una voz más al clamor de la naturaleza por su progresiva destrucción, sino al contrario, una concientización hacia los valores de nuestra vida y los derechos de las futuras generaciones.
Al hombre le es imprescindible la naturaleza en tanto él forma parte de ella y es su racionalidad la que lo distingue de los demás seres vivos y legítima su autonomía, pero aun así es incapaz de comprender en toda su magnitud lo ilegítimo y no ético de su actuación contra la misma.
Somos los responsables de los desequilibrios ambientales ocasionados, al talar los árboles, destruir los bosques, contaminar las aguas. modificar genéticamente las plantas y los animales, etc., con estas irrespetuosas e impensadas acciones alteramos nuestra atmósfera, destruimos la capa de ozono, cambiamos desfavorablemente las condiciones climáticas, atentamos contra la biodiversidad, cambiamos nuestro patrimonio genético, agotamos irreversiblemente los recursos no renovables y provocamos la escasez de alimentos, bienes y servicios para nuestra comunidad y la de generaciones futuras.
El hombre en su desarrollo trató siempre de sobrevivir a todas las adversidades, pero según se ha ido perfeccionando su intelecto, hoy, no solo le preocupa su vida, sino la calidad de esta y la de sus sucesores.
Es por ello que el derecho a la vida debe ser entendido como el derecho a una buena calidad de vida, como resultado de la armonía lograda en todos los aspectos que inciden en el bienestar y la felicidad de una persona, sin embargo, los efectos de la contaminación ambiental deterioran considerablemente esa calidad de vida a la que todos aspiramos.
El ambiente es patrimonio común de la humanidad y por eso debemos contribuir a vivir en un ambiente sano, que propicie nuestra salud, pero no debemos pensar sólo en la nuestra, sino en nuestros descendientes y los de ellos, no solamente en nuestra especie, sino en toda la comunidad biótica y el ambiente abiótico en el cual se desarrolla nuestra actividad vital.
La globalización no es sólo un aguacero que cae casualmente, es una tormenta incesante que azota países y culturas. Sin embargo, no todos la pasan igual. Algunos, los pocos, son quienes, por sus capacidades económicas, políticas y científicas, dominan el escenario, y pueden guarecerse detrás de su poderío. Otros, los muchos, parecen sólo meros espectadores, quizá con la única opción de dejarse arrastrar por los acontecimientos. No obstante, los cambios continúan, y nos llevan a sitios insospechados.
La globalización, suceso de nuestro tiempo, plantea retos enormes a países que, como el nuestro, se encuentran alejados de los principales lugares de decisión de la economía mundial. Por ello necesitamos empezar por plantear interrogantes propias. Uno de los temas que comparte con el primero tanto su relevancia actual, como su "campo" de acción es la crisis ambiental global ¿Cuáles son los puntos de contacto entre el fenómeno de la globalización y la creciente preocupación mundial por el ambiente? ¿Qué impactos producen, o producirán en breve, estos hechos sobre el país? ¿Qué podemos o debemos hacer frente a ellos?. "Impacto de la globalización sobre el medio ambiente" y "Políticas nacionales, ambiente y globalización".
Se analizarán los efectos de la globalización sobre el ambiente. En primer lugar se analizarán cuáles son, desde la perspectiva internacional, los principales problemas ambientales vinculados con la globalización económica, en especial con el crecimiento del comercio internacional. El segundo lugar a tratar serán los problemas ambientales globales derivados de la degradación de los recursos naturales y de la pobreza, y sus implicancias en la toma de decisiones. En tercer lugar, se desarrollarán los efectos en el medio ambiente que podrían resultar como producto de las actuales tendencias de la globalización económica.Por último, se orienta a plantear los lineamientos de política que deberían orientarnos para poder abordar con éxito los desafíos que enfrentamos y deberemos enfrentar en los próximos años. Se iniciará con una visión panorámica de los esfuerzos realizados por los Estados durante los últimos años frente a los principales problemas ambientales vinculados a la globalización económica.

Las economías, los sistemas políticos, la cultura, las estructuras sociales, la ciencia y la tecnología, entre otras, se encuentran altamente homogeneizadas, dando paso a este proceso que los estudiosos han llamado globalización.
En este proceso, contradictorio en sus manifestaciones y efectos, el debate sobre el ambiente ha tenido un papel fundamental. Desde la aparición de las primeras críticas a la industrialización por sus efectos nocivos sobre la naturaleza y el ambiente en general, no se ha dejado de discutir acerca del valor que tiene la preservación y conservación de los recursos naturales renovables y no renovables con que cuenta el planeta, así como de la influencia de estos recursos en la calidad de vida de la población. Un ejemplo claro de esto se encuentra en la nueva noción de desarrollo. Si bien el desarrollo se conceptualizó en un primer momento como crecimiento económico y más tarde se le incluyeron elementos relacionados con la distribución del ingreso y la justicia social, ahora es la conservación del ambiente el nuevo añadido. Es así como nos encontramos con el concepto de desarrollo sustentable o sostenible, el cual implica el crecimiento económico, con el resguardo de los aspectos sociales y la conservación de los recursos naturales.
Este concepto tiene severas implicaciones para América Latina, en tanto modelo de desarrollo. Si partimos de la idea de que el desarrollo es algo deseable y un objetivo para nuestros países, nos encontramos en que este modelo lo hace inviable. Decimos esto porque no existe otro tipo que no sea el capitalista, cuyo modelo es el del los países industrializados.

Todos sabemos que los países europeos, así como Estados Unidos, han basado su alto desarrollo industrial en la degradación y destrucción salvaje del ambiente y de los recursos naturales; por lo tanto, el modus privilegiado de alcanzar el modelo deseado se encuentra vetado para América Latina. Esto es, si no podemos hacer uso de los recursos naturales, en tanto factores productivos, no podemos tener un desarrollo capitalista.
El factor ambiente tiene otras formas de expresión en el marco de la globalización, las cuales también representan serios problemas para la región. Dada la importancia de la protección del entorno natural, en los últimos tiempos se ha creado una importante legislación ambiental, la cual se orienta básicamente hacia los estándares de calidad que deben tener las empresas y sus productos para producir el menor impacto ambiental. Muchos gobiernos parten de esa normativa para evaluar los productos y las empresas con posibilidades de ingresar en el mercado interno de su país, es decir, aquellos productos contaminantes (según sus criterios) y aquellas empresas de alto impacto ambiental no pueden entrar ni funcionar en su territorio. Ese es el caso de muchos productos y empresas de América Latina. Para nadie es un secreto que los estándares de protección ambiental exigidos a las empresas y productos sólo pueden ser cumplidos si se trabaja con tecnología de punta, recurso escaso en Latinoamérica. Por lo tanto, esta normativa ha servido para la consolidación de los grandes monopolios industriales de los países industrializados, en la medida en que excluyen de la posibilidad de competir a nuestras empresas.
Por su parte, las grandes corporaciones no dejan de quebrantar las normas. En un momento no muy lejano las grandes empresas se desplazaban por el mundo hacia donde la mano de obra fuese más barata, buscando incrementar su nivel de productividad a través de la superexplotación del factor trabajo. En esos movimientos lo deseado era quebrantar la legislación laboral que tantas luchas costaron a los trabajadores. Más recientemente, las transnacionales ya no sólo se desplazan buscando escapatoria de la legislación laboral, sino también de la legislación ambiental. Como no todos los países cuentan con al mismo poder para la implementación de las leyes, ahora la "migración empresarial" se dirige hacia aquel territorio donde menos obstáculos existan a la hora de ejecutar actividades proclives a la degradación ambiental.

No por casualidad son los países latinoamericanos los más débiles en la protección del ambiente, motivo por el cual las firmas más importantes del mundo han instalado sus maquilas en nuestro continente. El impacto de esto es doblemente grave, pues no sólo se explota a la población con largas jornadas de trabajo y bajos salarios, sino que también se está dejando una secuela de destrucción y contaminación de consecuencias impredecibles para la población.
Por otra parte, so pretexto del resguardo del ecosistema más importante del mundo y con la excusa de la necesidad de conocerlo y protegerlo, la selva amazónica se ha convertido en el lugar predilecto de científicos norteamericanos y europeos que realizan cualquier cantidad de investigaciones sin mínimo control y para los fines más insospechados. Recientemente se discutió el caso de un antropólogo norteamericano que causó la muerte a cientos de indígenas Yanomami en Venezuela, gracias a que los utilizó como "conejillos de indias" para una vacuna que estudiaba. Esta situación no es nueva, ya varios antropólogos venezolanos han denunciado que las grandes empresas farmacéuticas tienen gran apego en utilizar a los aborígenes de la región para sus experimentos, gracias a los "beneficios" brindados para las investigaciones por sus particularidades genéticas y sanguíneas. De igual forma se encuentran en esta región otro tipo de científicos, los cuales se encargan de investigar sobre la presencia de nuevos materiales para la industria, que de ser explotados causarían el total destrozo de ese ecosistema.
Como podemos notar, igual que en muchos otros aspectos, a pesar de la belleza del discurso ambientalista que sustenta estas prácticas, las mismas no benefician a Latinoamérica. Las políticas ambientales son un factor reproductor de las bajas condiciones de vida de la población latinoamericana, en vista de que disminuyen las posibilidades de nuestros países de insertarse en la economía global. Además, da pié para cualquier cantidad de aberraciones por parte de la ciencia de los países industrializados.

En fin, no debemos dejarnos arrastrar acríticamente por los discursos ambientalistas, sin realizar una evaluación exhaustiva de las implicaciones que tengan para los países de la región latinoamericana
Con relación a la parte gerencial que nos compete, se puede decir que un buen gerente debe estar bien al tanto de estos hechos a fin de poder evaluarlos con el objeto de tener una visión más amplia de lo que la globalización significa para los aspectos, sociales, ambientales y económicos de las empresas sobre todo en Latinoamérica.







CONCLUSIONES
Del presente trabajo se pueden sacar las siguientes conclusiones:
-La empresa moderna debe entender que nos es un ente aislado pues debe tomar muy en cuenta su Responsabilidad Social, por lo tanto debe manejarse en tres aspectos esenciales: social, ambiental y económico.
-Es muy ventajoso para las organizaciones tomar en cuenta el aspecto social, pues así se logra mantener la armonía dentro de la empresa, con la comunidad y los gobiernos.
-La ética empresarial protege a las organizaciones de problemas legales relativos a los posibles impactos ambientales que pudieran estar generando sus actividades.
-La gestión ambiental debe enfocarse a todas las actividades de la empresa, de manera que debe iniciare con una campaña educativa que motive y ayude a todos los miembros de la organización a cumplir con los objetivos en materia de conservación del ambiente.
-Cuando las organizaciones logran obtener certificados que los acreditan como ambientalistas, obtienen prestigio pues, se les abren muchas puertas a mercados donde exigen estos certificados.
-Con relación a las normas ISO 14000, se puede observar que es un instrumento valioso que permite a las empresas obtener la excelencia en materia ambiental, y benefician en gran manera a las organizaciones, la comunidad y a los gobiernos.
-A todos nos interesa poder tener un mundo mas humano, y nos interesa que las organizaciones tomen muy en cuenta que sus actividades son claves tanto en el aspecto social, ambiental y como bien sabemos el económico.
-Con relación a la globalización hay que tener muy en cuenta sus pro y su contra a la hora de poder tomar decisiones en el aspecto gerencial.

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